07 gener 2010

Solució al “problema” espanyol: federació o autodeterminació de Catalunya

El dia de reis en López Burniol (membre també de CpC) ens obsequiava amb un gran regal de reis: el seu article a El País , en que confirma la necessitat de fer un debat de calat federal que impliqui aspectes claus d’una reforma constitucional. Em quedo només amb alguns extractes:

Lo que significa que, en la práctica, las opciones se reducen a dos: Estado federal o secesión. ¿Cómo hacer posible esta disyuntiva? Es precisa una reforma constitucional que sólo puede ser abordada tras un pacto previo entre el partido que esté en el gobierno y el primer partido en la oposición, es decir el PSOE y el PP, el PP y el PSOE. Un pacto abierto a los otros partidos que quieran sumarse. Ahora bien, para emprender esta senda hace falta vista larga y coraje. Algo que hoy no abunda.”

Parafrasejant a un col·lega de l’autor...

“(...) el conflicto histórico entre España y Cataluña es el choque frontal de dos naciones: una que no ha tenido fuerza para absorber a la otra, y otra que no ha tenido fuerza para desligarse de aquélla. (...) Si los españoles tuviesen coraje, desarrollarían el Estado Autonómico en sentido federal (Senado, organismos de colaboración verticales y horizontales, concreción de las competencias federales a ejercitar por la Administración central), dejando la puerta abierta para que pueda marcharse la comunidad autónoma que así lo quiera. Y, si los catalanes tuviesen coraje, concretarían lo que quieren y pondrían los medios para conseguirlo, sin renunciar a nada con el pretexto de que "Madrid" no lo permitirá".

I em faig meves les paraules del professor Ramoneda a les que fa esment el propi López Burniol:

“(...) ha llegado ya el momento de plantear las cosas sin rodeos: Cataluña quiere más poder y España no quiere dárselo. Quizá afrontar el problema directamente, sin eufemismos, facilitaría el entendimiento.”

La claredat d’una opinió escrita des de Catalunya per la resta de l’Estat em reafirma en que des de CpC tornarem a avançar un debat inevitable sobre la necessitat d’un nou pacte constitucional.

Som dels primers en dir-ho, i portem algun anys avançant-ho: el millor instrument pel desenvolupament nacional del nostre país avui és el desplegament estatutari. Això no vol dir que en algun moment calgui obrir el debat d’una reforma constitucional d’orientació plenament federal. I ho hem de fer amb claredat, posant totes les cartes sobre la taula, no escudant-nos en victimismes tàctics, oferint a la ciutadania del país solucions clares i fulls de ruta creïbles.

No ens valen etiquetes buides de contingut, ni promeses d'aquells que en la intimitat voten per la independència i en públic juguen a no tenir model, ni tampoc agitació independentista disfressada de legitimitat democràtica. Si cal canviar les regles del joc, fem-ho. El meu full de ruta és clar: ple desplegament estatutari i negociació paral·lela d’un nou pacte constitucional que de forma definitiva solucioni el problema territorial espanyol; federació o autodeterminació.

20 desembre 2009

Nuevos retos en excelencia (article publicat a Diario Medico ; 04/12/2009)

Cataluña ha sido pionera en Europa en la aplicación de un programa de acreditación hospitalaria; se inició en 1981 y en 1985 constituyó la herramienta básica para la creación de la Red Hospitalaria de Utilización Pública (XHUP), que agrupa los hospitales financiados con fondos públicos. La Ley de Ordenación Sanitaria de Cataluña, de 1991, otorga la competencia de acreditación a la Dirección General de Recursos Sanitarios del Departamento de Salud, que la utiliza como elemento estratégico que incide directamente en la mejora continuada de la calidad de las instituciones sanitarias.
En enero de 2006, con el objetivo de avanzar hacia un modelo más exigente en aspectos relacionados con el proceso asistencial y la obtención de buenos resultados, se inició un nuevo modelo de acreditación, basado en la experiencia adquirida a lo largo de veinticinco años y adaptado a las tendencias más modernas de gestión de la calidad a nivel europeo. Este nuevo proyecto se elaboró teniendo en cuenta los modelos de acreditación y certificación existentes y tomando una fuerte influencia del modelo de gestión de la European Foundation for Quality Management (EFQM). El nuevo modelo se ha ido aplicando a los centros de agudos y se diseñó de forma que permitiera su aplicación posterior al resto de líneas de servicios, adecuando los estándares a cada nivel asistencial (atención primaria, salud mental y adicciones, y atención sociosanitaria).
El objetivo principal del modelo de acreditación de Cataluña es garantizar un nivel de calidad para una organización competente mediante el impulso de la mejora progresiva de las organizaciones que se acreditan; si bien el objetivo final del modelo es introducir en las organizaciones lo que se conoce como la cultura de la excelencia. Una institución, para ser considerada excelente, debe obtener buenos resultados no sólo en indicadores relacionados con los pacientes, sino también en indicadores relacionados con los profesionales y con la sociedad en general. El modelo de acreditación en Cataluña apuesta por organizaciones basadas en el liderazgo comprometido por parte de sus gestores, que implantan una buena planificación estratégica, gestionan los procesos asistenciales de forma eficaz, crean alianzas mutuamente beneficiosas con otras organizaciones, gestionan los recursos de que dispone la organización de forma eficiente y consiguen una participación y motivación de los propios profesionales de la organización en el proyecto.
Para alcanzar estos objetivos, se diseñó un documento técnico de criterios y estándares de buena práctica, con la participación de los principales actores del sector, basado en el propio conocimiento de la realidad existente y de los distintos modelos de acreditación y certificación vigentes. El modelo también comportó un cambio en el proceso de gestión que es referente para una gestión pública más ágil y orientada al cliente. En este sentido, cabe destacar el papel que juegan las entidades evaluadoras que participan en la acreditación y siguen, a su vez, un proceso de autorización por parte del propio Departamento de Salud así como una rigurosa supervisión de sus actuaciones.
En todo momento el modelo de acreditación hospitalaria en Cataluña ha seguido los criterios de independencia, imparcialidad y confidencialidad, de acuerdo a la normativa nacional e internacional recogida en el decreto de acreditación catalán, y que cuenta con la colaboración de la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC).
Conscientes del cambio importante de modelo y de las dificultades que todo cambio entraña, se diseñó un plan de formación tanto para los hospitales que debían acreditarse como para las entidades evaluadoras externas. Dicho plan tuvo muy buena acogida y facilitó que existiera una comunicación fluida, a todos los niveles, con la administración sanitaria. Asimismo, se desarrolló un plan de comunicación que abarcó a todos los protagonistas implicados en el proceso de todo el territorio. También se articularon mecanismos para recoger la opinión de los centros en cuanto a la comprensión y dificultades en el desarrollo del modelo con el fin de minimizar estas últimas.
Tras tres años de implantación creo que los actores implicados hacen una evaluación positiva del proceso. Es cierto que se asumían riesgos con el nuevo modelo, pero el tiempo, el consenso y la excelente vinculación de las entidades, gestores y profesionales del sector hospitalario en el proyecto han venido a dar la razón a todos aquéllos que desde el principio abogaron por un sistema de acreditación orientado a la excelencia que superara una visión miope y administrativista del proceso. Como resultado final en Cataluña disponemos hoy de 82 hospitales acreditados; 68 de la red pública y 14 del sector privado. El hecho de que justamente los centros privados (sin relación financiera con la aseguradora pública) también se hayan vinculado al proceso de acreditación demuestra que este modelo de fomento de la excelencia y de proyección objetiva de los niveles de calidad de las organizaciones hospitalarias, ha sido efectivo.
Ahora es el momento de asumir nuevos retos para entender la acreditación como el proceso de excelencia en el marco de un concepto transversal y dinámico de la calidad de los proveedores de servicios sanitarios. Un ciclo virtuoso que se inicia con las garantías mínimas de la autorización (cuyo nuevo modelo verá en breve la luz en Cataluña), pasa por el reconocimiento del nivel de calidad, a través de la acreditación, y consolida la apuesta por vincular calidad y seguridad del paciente. Es el momento, por tanto, de acelerar una nueva fase de estándares hospitalarios; iniciar un mecanismo de retorno de la información para favorecer el benchmark entre los centros (a partir de los más de 500 estándares disponibles); ampliar la acreditación de centros sociosanitarios y de salud mental en el 2010, así como disponer del modelo definitivo de acreditación de los centros de primaria a partir del 2010. La progresiva implantación de este nuevo modelo debe ser una herramienta de calidad eficaz, que garantice que nuestro sistema sanitario continúe siendo competente, sostenible y de la máxima calidad posible. El reto que nos imponemos como sector no es sencillo, pero nos avala el recorrido realizado conjuntamente por la Administración, los centros, sus gestores y, especialmente, los profesionales implicados en una apuesta por la calidad de nuestro sistema.

30 setembre 2009

Frívoles independències...

S’han donat dos fenòmens ben interessants darrerament: un referèndum per la independència de Catalunya i una desmesurada i hiper-actuada reacció de l’Estat central. Tots dos fenòmens són molt coherents amb la constatació que la realitat social al nostre país està cada vegada més desconnectada de la realitat de l’opinió publicada, que no pública, o de l’opinió política institucional, que no política a seques.

Si tenim un exemple clar que les prioritats polítiques institucionals (ben alimentades per opinions publicades) i les necessitats del dia a dia dels nostres ciutadans (en plena crisi econòmica galopant) estan en freqüència d’ona diferents, ha estat aquests dies on sembla que a Catalunya, de nou, el debat està centrat en la bandera i no en la velocitat de creació de llocs de treball (si es permet la simplificació). Que no s’entengui que ho critico, simplement ho constato, i conseqüentment proposo entomar-ho.

L’estratègia de mobilització i publicitat del món independentista és adequada pels seus interessos d’eixamplar la base social que s’acosta a la independència per superar un Estat de les autonomies que encara no respon a les expectatives d’autogovern legitimades, en referèndum estatutari, pel poble de Catalunya. Al meu entendre és una estratègia de curt abast que capitalitza la síndrome del “català emprenyat” davant la indecisió d’un tribunal constitucional que molts creiem que no hauria d’estar posant en dubte, ni per procediment, ni per esperit constitucional vigent, ni per legitimitat democràtica, el darrer pacte estatutari.

Un referèndum municipal sobre la independència de Catalunya, per cert amb una participació menor a la de les darreres eleccions municipals, és un exercici interessant de participació ciutadana en un país poc acostumat a les consultes però que entra més en el marc de la propaganda i agitació ideològica que de la legitimitat democràtica, sobretot quan les regles de la seva interpretació no estan ni pactades ni regulades.

Si hem après alguna cosa de l’experiència d’Arenys és que és sa preguntar però també és sa que les consultes es facin amb la intenció de legitimar els resultats i no d’omplir una més de les estratègies de “marketing” per aconseguir un lideratge ideològic independentista, que avui, i de forma sostinguda en els darrers anys, amb prou feines supera el 20% de la població catalana.

Posats a discutir de nou al voltant de la bandera, fem-ho bé: imprimim velocitat a la llei de consultes i mantinguem un compromís polític creïble a través d’un futur referèndum nacional (autènticament representatiu) que el que plantegi sigui una pregunta realista i lògica: si estem disposats a canviar la constitució per encabir Catalunya en un marc federal realista i que doni resposta, sense tensions, al model d’autogovern que una majoria significativa de la població de Catalunya estaria disposada a exigir a Espanya.

Molts votaríem “si” a un referèndum d’àmbit nacional que plantegés una reforma de la constitució que a banda de reformar el Senat, donés poder de decisió als òrgans de cooperació interterritorial, garantís el plurilingüisme, articulés l’Estat en clau clarament plurinacional, garantís la capacitat d’autogovern a través de la suficiència financera de les entitats territorials autònomes i especialment reconegués la capacitat d’una majoria qualificada d’independitzar-se d’Espanya. Les regles del joc han de ser clares i és l’opció de “sortida” la que en el marc del radicalisme democràtic garanteix que “ens hi quedem, perquè volem”.

Molts dels que pretesament voten ara un “si” frívol a la independència de Catalunya es sentirien millor amb un “si” raonable a la via federal de la reforma constitucional que defensem des de CpC. Molts “si” frívols a la independència responen al “miratge” sobiranista que oblida que la independència mai serà un acte unilateral (caldrà parlar amb la resta de l’Estat) ni garantirà més benestar si per aconseguir-la no es disposa d’una majoria social qualificada que la desitja i evita una fractura social. Si no garantim a mig termini un estat federal, asimètric i cooperatiu avalat per una majoria social que desitja compartir un projecte haurem de començar a plantejar altres solucions que a dia d’avui no semblen ni majoritàries ni robustes.

Mentre això no passa, no oblidem, tampoc, posar un ull a la crisi econòmica que afecta al benestar de milions de conciutadans del país....

11 juliol 2009

Suport "civil" a una Espanya més federal

Quan ens acostem a dates crucials en què cal desencallar aspectes bàsics de l’autogovern de Catalunya, es multipliquen les mostres de suport per superar l’status quo autonomista i donar suport a la idea que si la via de les reformes estatutàries no prospera per garantir un pacte de convivència còmoda entre Catalunya i Espanya caldrà treballar per un nou pacte constitutiu de l’Estat.A unes setmanes de tancar el model de finançament que ha de garantir l’exercici efectiu del nostre autogovern, i a l’espera de conèixer la constitucionalitat de l’Estatut, no és casual que sectors rellevants de la nostra societat situïn en primera línia de la discussió política la necessitat d’avançar inequívocament cap a un model d’Espanya d’orientació més federal.Només fent un repàs dels articles d’en Ferran Mascarell (El socialisme català), del manifest públic liderat pels ex-consellers Vallès o Pomés (Una resposta ferma, un exercici de responsabilitat) o de l’acte promogut per la Fundació Catalunya s. XXI, ens adonem més que mai que sectors polítics, intel·lectuals, culturals i econòmics del nostre país estan per la defensa d’un model que superi el discurs superflu d’una Espanya Plural sense continguts o la venda partidista d’una independència que s’allunya de les necessitats i sobretot de les voluntats actuals de la ciutadania del nostre país (tal i com reiteradament confirma el CEO: Baròmetre d’Opinió Política).Són moltes ja les veus que reclamen que la resta de l’Estat, i especialment les forces de progrés espanyoles, reforcin un discurs polític clarament federal, i que el PSOE defensi la idea d’Espanya com la suma de la voluntat dels seus pobles de compartir projecte. Cal que siguin els socialistes espanyols els que defensin que la solidaritat no pot ser excusa per malmetre, retallar o denostar la voluntat d’autogovern i progrés de Catalunya.Ens sumem, com no podria ser d’altra manera, a seguir formant part d’aquells que defensem un canvi a Espanya i ho fem amb la ferma convicció que la societat civil, cultural, sindical, universitària, industrial o econòmica té a les seves mans liderar, juntament amb les forces polítiques del país, la reforma del model d’Estat pel segle XXI. Ara, més que mai, és el moment de dir i actuar per la reforma constitucional. Ara més que mai la Via Federal de CpC pren més sentit.

10 maig 2009

Llei electoral catalana: ja has signat?

Feia dies que no feia una referència a la campanya http://www.lleielectoral.cat/. Hi ha novetats significatives a la campanya ILP 2.0: nous vídeos al youtube, un grup al facebook i també una causa del facebook que va creixent. La campanya per aconseguir 50.000 signatures i poder defensar una proposició de llei al parlament sembla que segueix amb força a jutjar per l'impacte creixent en els mitjans de comunicació i els posicionaments continus de diferents portaveus dels partits polítics.
El debat està ja està a l' opinió pública, ara resta el posicionament. Jo ho tinc clar: és el moment de forçar a un acord entre les forces polítiques catalanes per disposar d'una llei electoral pròpia. Quin acte pot ser més "sobiranista" que disposar d'una llei pròpia per escollir els nostres representants al parlament? com pot ser que després de dos estatuts estiguem regulats per una disposició transitòria estatal i no nacional? qui està en desacord de promocionar llistes més obertes, una distribució territorial més equitativa dels escons? qui no donarà suport a una sindicatura que permeti facilitar les dades per a que cada ciutadà valori el compliments dels programes electorals dels partits de govern i els partits de l'oposició? qui es pot negar a que els partits polítcs tinguin entre els seus objectius bàsics promocionar la participació electoral?
Ens creiem que hem de trencar la desafecció ciutadana amb els representants polítics institucionals? doncs és moment de passar a l'acció.